Los chorros de agua de una bañera de hidromasaje son bastante fuertes y estimulan profundamente el tejido muscular.
Este flujo de agua a alta presión promueve la circulación sanguínea, pero si la estimulación local se prolonga demasiado, puede provocar una contracción muscular temporal, haciendo que la superficie de los músculos se sienta ligeramente tensa. Esto es un reflejo neurológico, no una rigidez muscular real.
2026-02-06